Declaración de Principios Éticos

PRINCIPIOS ÉTICOS DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ONCOLOGÍA RADIOTERÁPICA (SEOR)

DOCUMENTO APROBADO POR LA JUNTA DIRECTIVA Y RATIFICADO EN ASAMBLEA GENERAL – 12 DE DICIEMBRE DE 2002

PREÁMBULO

Un código de ética de una organización representa una norma, fundamentada en sus valores morales, de obligado cumplimiento para sus miembros. En España les corresponde por ley a las comisiones deontológicas de los Colegios Médicos de cada provincia asesorar a las respectivas Juntas Directivas sobre las cuestiones éticas que pudieran afectar a sus respectivos colegiados.

La Oncología Radioterápica es una especialidad médica hospitalaria de alta tecnología que trata pacientes con pronóstico habitualmente grave y se ve influenciada por la mayor parte de los problemas éticos de la medicina actual: la investigación básica y clínica, la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre, la precariedad en la distribución de recursos, las listas de espera, el respeto de la autonomía del paciente, el consentimiento informado sobre los procedimientos diagnósticos y terapéuticos, la ponderación del riesgo versus el beneficio de cada opción, el advenimiento de nuevos procedimientos técnicos cada vez más complejos y caros, y, en fin, todos los dilemas que se plantean durante los tratamientos paliativos o durante la asistencia a pacientes terminales. Y todo esto en un mundo muy intercomunicado y con profundos problemas y desigualdades sociales, donde se presentansituaciones habituales en el ejercicio de la especialidad que originan cuestiones deontológicas de gran complejidad.

La AERO intenta con el presente documento hacer públicos los valores éticos generales que rigen la conducta de sus miembros que se sustentan sobre los principios de la Ética. No se trata de ningún código normativo, que establezca la actuación correcta ante cada situación conflictiva en el marco coercitivo de una ética de mínimos. La AERO está formada por especialistas que han acreditado su solvencia profesional como condición para su admisión y entiende por ello que basta la manifestación de unos principios, forzosamente amplios, generales y aún quizá confusos, como manifestación de una voluntad, de una tendencia hacia el buen hacer, hacia una quizá utópica ética de máximos. Por ello, nada más lejos de la finalidad de este documento que establecer ni un codicilo de normas ni legislaciones. Se trata tan sólo de una propuesta, como el Camino de Santiago, nebulosa tenue que guía sólo a quien quiere verla.

La primera versión de esta declaración ha sido redactada como documento de trabajo por la Comisión Deontológica que la AERO ha constituido cumpliendo lo aprobado por la Asamblea General. Esta Comisión tiene como finalidad exclusiva alentar actividades que fomenten el análisis de los conflictos éticos del ejercicio de la especialidad y asesorar a la Junta Directiva sobre ellos, para que ésta a su vez pueda ejercer las labores de orientación, guía, consejo, defensa y peritaje que estatutariamente le corresponden.

También recoge el testimonio dejado por nuestros predecesores en especialidad, y las reflexiones sobre los datos aportados por los códigos éticos y deontológicos de otras Asociaciones, ASTRO, Consejo General de los Colegios de Médicos de España, los distintos Colegios de Médicos locales, el documento de la Comisión de Londres de 1959 y el de la OMS de 1947. Y facilita el compromiso adquirido con los Reales Decretos de Control de Calidad de nuestra especialidad (RD1566/1998) y de Justificación del uso de las Radiaciones Ionizantes (RD 815/2001, de 13 de julio, BOE 24 julio 2001).
El ideario ético de una asociación es un signo de la condición moral de cada uno de sus miembros y sólo tiene valor, en definitiva, en función del propósito que todos sus miembros formulan de cumplirlo.

PRINCIPIOS ÉTICOS

Los oncólogos radioterapeutas procurarán, velarán, harán cuanto esté en su mano por:

  1. Principio fundamental: la prioridad es el paciente, nunca abandonarlo. Salvaguardar la dignidad, la calidad de vida, los derechos, los intereses, la intimidad y las confidencias de sus pacientes y hacer partícipes de esta actitud a todos los miembros de su equipo asistencial. Evitar el llamado “encarnizamiento terapéutico” consistente en tratamientos inútiles sea por su ineficacia, sea por su falta de necesidad, sea por la situación terminal del paciente. En el otro extremo, no abandonar nunca, bajo ningún concepto, el paciente, excepto si él decidiera prescindir de las atenciones del oncólogo radioterapeuta en ejercicio de su autonomía capaz.
  2. Comunicarse con el paciente. Informar a los pacientes sobre su enfermedad, tratamiento, alternativas y riesgos, procurando establecer un proceso de comunicación que facilite un punto de vista común en relación con las metas del tratamiento, los riesgos y las alternativas terapéuticas, y sea el fundamento del consentimiento preceptivo.
  3. La historia clínica. Confeccionar con veracidad y custodiar con rigor toda la documentación de sus pacientes.
  4. Calidad profesional. Poner toda su capacidad y diligencia en el cuidado de sus pacientes, formulando y siguiendo protocolos basados en la evidencia clínica o estado del arte. Mantener actualizados sus conocimientos y habilidades personales mediante el estudio y la formación continuada. Consultar a otros especialistas cuando el caso lo requiera.
  5. Los medios materiales y humanos. Instar a la dirección correspondiente las inversiones necesarias para la adecuación de los medios humanos, de espacio y técnicos al desarrollo de la especialidad, evitando tanto la admisión de profesionales sin las debidas credenciales como la utilización de medios o estructuras obsoletos, llegando, si fuera menester, a ponerlo en conocimiento de las autoridades sanitarias competentes.
  6. Racionamiento de prestaciones. Listas de espera. En caso de listas de espera o racionamiento de las prestaciones, establecer previamente y con claridad los criterios de prioridad que las rigen. Además deberá advertir a la dirección de la instituciónpor todos los medios a su alcancey a todos los miembros de su equipo, que todo retraso en el inicio del tratamiento, aparte de los pésimos efectos psicológicos sobre el paciente y sus familiares, redunda en una reducción de la posibilidad de obtener el beneficio deseado. En caso de negligencia o abulia de las autoridades correspondientes ante conflictos de esta naturaleza podrá solicitarse la ayuda de la Junta Directiva de la AERO para denunciar la situación ante las autoridades correspondientes. El primer deber del especialista, obviamente es optimizar el rendimiento de su equipo según las recomendaciones de la AERO sobre estándares asistenciales mínimos.
  7. Honorarios. Implicaciones económicas. En los casos en los que la gestión económica estuviera dentro de su incumbencia, evitar los honorarios excesivos, dando siempre la mejor atención al paciente, independientemente de su situación socio-económica. No inmiscuirse en situaciones en las que puedan producirse conflictos de intereses o implicaciones económicas personales relacionadas con las decisiones clínicas que pudieran socavar su independencia. Tener en cuenta el criterio coste-beneficio en la indicación terapéutica, intentando reducir el gasto tanto en el ámbito público, como en el mutual, como en el privado. Siempre debe regir el criterio de optimización del equipo humano, técnico y de espacio.
  8. Novedades farmacológicas y técnicas. Ensayos clínicos. Valorar con prudencia las novedades que constantemente llegan a los medios de comunicación, comprobando su fundamento y evidencias antes de aplicarlas a sus pacientes. Evitar introducir pacientes en ensayos clínicos que no estén correctamente diseñados o en los que el radioterapeuta crea fundadamente que una de las ramas puede ser menos efectiva para el paciente. Informar al paciente de la naturaleza, duración y propósito del ensayo, sus métodos, expectativas y posibles inconvenientes o riesgos. En cualquier caso, dada la estricta legislación sobre este tema existente en España, y la definición de estructura y funciones de los Comités Éticos de Ensayos Clínicos, existen hoy garantías suficientes para poder realizar ensayos clínicos en los hospitales españoles ajustándose a lo legislado.
  9. Malpraxis. Comunicar a la Junta Directiva de la AERO, sin perjuicio de a otras autoridades competentes, las actuaciones profesionales, reiterada y menifiestamente incorrectas de compañeros de especialidad, o los casos de fraude o intrusismo profesional de personas no cualificadas, despues de haberlo advertido al interesado.
  10. Estilo de las relaciones entre los oncólogos radioterapeutas. Las relaciones entre los especialistas se basarán en el diálogo y el mutuo respeto, facilitando información clara y completa de cualquier paciente que consultara a otro especialista.
  11. Docencia. Transmitir todos los conocimientos científicos a los discípulos sin esperar nada a cambio, ni consentir en utilizarlos para suplir la carencia de especialistas graduados.
  12. Publicidad. Someter cualquier publicidad personal a las normas deontológicas de su propio Colegio y del Consejo General de Colegios de Médicos. Presentar a la comunidad científica cualquier novedad descubierta y someterse a su auditoría previamente a su comunicación pública. Evitar abrir inciertas expectativas a los pacientes con la oferta de tratamientos de eficacia no probada. Evitar comparaciones peyorativas para otros compañeros o instituciones en medios públicos, sobretodo cuando de ellas pudiera desprenderse un beneficio propio.
  13. Salud comunitaria. Participar en las actividades científicas y comunitarias de la lucha contra el cáncer colaborando en la medida de lo posible con las otras sociedades científicas federadas (FESEO) y en las asociaciones altruistas de voluntarios.
  14. Protección a los asociados. La AERO protegerá con los medios a su alcance a cualquier asociado que fuera perseguido o perjudicado por el cumplimiento de los anteriores principios éticos. Por otro lado, la AERO instará a las autoridades sanitarias correspondientes la debida dotación profesional e instrumental de los servicios de oncología radioterápica.

Presentado a la Asamblea de la AERO por los Miembros de la Comisión Deontológica:

Gregorio Aragón de la Cruz, Miquel Macià, Camilo Veiras y Jordi Craven-Bartle

*AERO : La Asociación Española de Radioterapia Oncológica cambia su nombre a SEOR: Sociedad Española de Oncología Radioterápica en la presidencia del 2005-2007.